Otro Trópico

Tamil Nadu- India del Sur (1)

De Madrás a Bangalore, se descubre la India más meridional que a la vez sorprende por ser la más auténtica. Una tierra donde la huella del pasado y la espiritualidad hindú se han conservado casi intactas.

En el corazón de esta India tan genuina y asombrosa destaca el Estado de Tamil Nadu, centro de la cultura de los drávida, una de  las  más antiguas del mundo. Un pueblo agricultor, sedentario y muy religioso, cuyas raíces se pierden en la noche de los tiempos, que supo resistir la expansión de los nómadas arios que ocuparon antaño casi toda la península indostánica. Un conflicto tan milenario, como fundamental, que bien podría interpretar a grandes trazos el porqué de la historia de la India.

 

UNA TIERRA LLENA DE TEMPLOS Y SEDAS

Testimonio de esta herencia son los impresionantes templos que pueblan estas tierras del Sur de la India. Santuarios -auténticas ciudades-monasterio protegidas altas torres decoradas con profusión- que describen un rincón de mundo donde la espiritualidad se vive de una manera especial e inigualable.

Un buen ejemplo de ello es Kanchipuram, la “Ciudad del Oro”, una de las siete ciudades santas del país, que según el hinduismo fue el ombligo de Vishnu (el Dios preservador), y el lugaronde surgió Brama (el Dios creador). La vida religiosa, no obstante, está dominada aquí por la devoción al tercero de los grandes referentes del hinduismo: Shiva, el Dios del sacrificio.

Otro importante interés de Kanchipuram, más profano, va más allá de la fe. Aquí se elaboran, de manera artesanal, las magníficas sedas con las cuales se confeccionan los saris más exclusivos de toda la India.

 

BELLEZA EN MADRÁS

Importante es también Chennai, la antigua Madrás y capital del Estado de Tamil Nadu, una de las cuatro grandes metrópolis de la India contemporánea. Una ciudad donde hoy se construye el 40% de los vehículos de la industria india. No por casualidad alguien la ha denominado como la “Detroit de la India”.

En el pasado, Madrás fue un importante centro colonial británico (tras Calcuta y Bombay) del que sobrevive aún el fuerte Saint George, en una isla en mitad de uno de los ríos que cruzan la ciudad. También, el Government Palace, con sus importantes colecciones actuales de antropología y arqueología. Aunque quizás valga la pena destacar el elegante paseo marítimo de Marina Beach que lleva hasta uno de los barrios más antiguos y con más vida cultural de la vieja Madrás: Mylapore.

Otro de los grandes atractivos se sitúa a unos 60 kilómetros al sur de la capital. Es Mahabalipuram, una ciudad donde la belleza de sus monumentos y la tranquilidad de sus espacios naturales han hecho de este lugar una importante destinación turística, Fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO ya en 1984, en los primeros años de este label.

La ciudad fue un importante puerto durante nuestra Alta Edad Media, y su influencia se extendió más allá de la India, hacia las costas de las actuales Malasia e Indonesia. De esta época, por ejemplo, nos han llegado unos magníficos templos rupestres, como el mejor exponente de este arte en la India: El descenso del Ganges. también el llamado “Templo de la Costa”, considerado el santuario más antiguo del sur de la India.

 

LA PERFECCIÓN DE LA ESCUELA DRÁVIDA

A 300 kilómetros más al sur se encuentra Tanjore, una de las ciudades más antiguas de toda la India, con un importante el legado arquitectónico. Una riqueza debida en gran parte a la dinastía medieval de los Chola, una familia que tenía aquí su centro de poder, y que impulsó la construcción de numerosos templos.

De entre todos ellos destaca el Templo de Brihadeeshwara, Patrimonio de la Humanidad y considerado el más perfecto de la escuela drávida. En el interior del mismo se encuentran uno de los salones de baile más famosos de la India, así  como  el  conjunto  más  antiguo  del  Karana excavado en piedra  (que representa los 108 movimientos de baile de Nataraja). Además de otro de los más espectaculares salones del país, “el de los mil pilares”.

No lejos se encuentra Kumbakonam, denominada la “ciudad de los templos” por… efectivamente acoger más de dos centenares de estos espacios religiosos. Aunque tal vez la mayor de las joyas del sur del Tamil Nadu sea Madurai, y su famoso templo de Meenaskshi. Uno de los más bellos, y considerado el súmmum de la arquitectura religiosa del Sur de la India.

 

CENTENARES DE ESCULTURAS ERÓTICAS

Madurai es la ciudad más importante de Tamil Nadu, después de Chennai, y es a la vez su capital cultural. Al mismo tiempo es una de las ciudades más antiguas de la India, siendo citada ya por los antiguos navegantes griegos.  Contó también con actividad comercial con Roma, y es una de las ciudades descritas por Marco Polo en sus viajes de regreso a Venecia, navegando por el Índico.

El templo de Meenakshi está dedicado a la figura protectora de Meenakshi y a su esposo Sundareshwara, encarnación de Shiva. El templo fue construido en el siglo XVI -mientras en Europa reinaba el Renacimiento- pero su origen se remonta dos mil años atrás.  En el  interior, el visitante  descubre centenares de esculturas eróticas en el panteón hindú y la Sala de las Mil Columnas esculpidas con varias expresiones humanas, desde el humor a la obscenidad.

Al salir de tan espectacular visita, solo un paseo con rickshaw reconcilia al viajero con si mismo, y tanto esplendor. Es tan espectacular el Sur de la India, y desconocemos tanto de él, que a uno le surge la pregunta ¿Por qué no habré venido antes a esta tierra tan asombrosa?

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